domingo, 21 de octubre de 2007

Aprendiendo a digerir el “fast food” informativo

“El reto para el periodismo creativo y analítico se vuelve así más serio, y debe saber abrirse paso hacia la masa seducida por la información prefabricada, el “fast food” informativo”

-Sergio Ramírez, El futuro que nos acosa.


Todo ser vivo está creado de determinada forma que requiere digerir el alimento necesario para poder subsistir.

El tiempo es una excusa clara para no tener una “pausa” entre el ajetreo diario…el tiempo evita que nos alimentemos mejor, que nos informemos, nos relacionemos con nuestros allegados, en fin, nos erradica la posibilidad de tener un espacio propio.

Por ello, ahora todo es “fast”, “light”, “easy”, y “desechable”. Tal como ocurre con la alimentación: deseamos nutrirnos de forma rápida, fácil y que a la vez nos satisfaga; razón por la cual surge el “fast food”.

Pero cuando hablo de “alimentarse” no me refiero solamente a la comida, nuestro sistema de vida cubre también la alimentación intelectual, espiritual, emocional.

El escritor nicaragüense, Sergio Ramírez, se refiere a una analogía excelente al hablar del “fast food” informativo, que nace como parte de las transformaciones que se están dando en le mundo, respecto a la forma de entregar y recibir la información.

La instantaneidad de la entrega de noticias con el acontecimiento de los hechos ha provocado que la percibamos como algo normal, igualmente ocurre con la instantaneidad de cómo entra y sale la información de nuestras mentes.

“La información es más volátil que nunca, y no está diseñada para quedarse en las mentes, sino para desaparecer, y ser olvidada”, dice Ramírez.

Cada vez más nos homogenizamos con mayor rapidez y facilidad ante los efectos que produce la globalización. Hoy día podemos estar al tanto de cualquier acontecimiento mundial gracias a Internet o televisión por cable.

Ante este panorama, son cada vez mayores los retos para los periodistas, en especial cuando deseamos ser creativos, analíticos, interpretativos. Desde ya debemos aprender a digerir“fast food” informativo para así rescatar las cualidades de la calidad informativa.

Los cambios se van dando paulatinamente, por lo que, como indica el escritor, “será necesario pelear el espacio de los reportajes, las crónicas y las entrevistas que sean capaces de desafiar el gris de las reglas de “economía intelectual” y “lenguaje limitado””.

Sin embargo, el reto también lo tenemos todos como público receptor de la información: la elección de si queremos o no alimentar nuestras mentes con "fast food" informativo está en la decisión final de cada quien.

martes, 16 de octubre de 2007

La Web Semántica



No cabe duda que en Internet podemos encontrar de todo, por algo la llaman la biblioteca virtual. Cada día surgen nuevos conceptos que se van añadiendo a nuestro idioma, tal como ocurre con el término “Web Semántica”.

La semántica se relaciona con el estudio, el significado. Pero al referirse sobre la Web, hablamos de aquélla que genera con rapidez y facilidad las respuestas que el usuario busca en Internet, por eso se dice ser una Web extendida.

Internet tiene una tremenda capacidad memorística, es plurilingüe, diversa, algo que la hace una analogía con “La Biblioteca de Babel” de Jorge Luis Borges, quien en este cuento revela un mundo donde podemos acceder a cualquier tipo de información, una biblioteca interminable que fácilmente se puede comparar con nuestra actualidad, la Internet es biblioteca que él había visualizado.

La capacidad de recolección de información es aún mayor que el cerebro humano, y las facilidades que nos otorga son cada vez mayores, de ahí que señalo a la Web Semántica como ejemplo.

La RSS y la FOAF son claros ejemplos de este tipo de Web, que nos ha facilitado obtener información de los medios que individualmente nos interesan, o para crear nuestras propias páginas Web para describirnos, y crear vínculos entre ellos, respectivamente.

Nuestras mentes se están acostumbrando a la rápida obtención de los productos y servicios, se puede decir que prácticamente de forma instantánea. Lo vemos desde la forma de preparar los alimentos, de comunicarnos por mensajería de textos y emails, de buscar información y obtener las respuestas inmediatamente.

Es indudable hemos tenido un cambio en nuestro diario vivir, en nuestras mentalidades, todo por obra y gracia de Internet, y en especial la de carácter semántico

domingo, 14 de octubre de 2007

El anti- monotonismo del periodismo digital


Si bien el periodismo digital ha llegado a ocupar un importante puesto en el transcurso de los últimos años por medio de Internet, me parece rescatable señalar el “boom” de esta nueva forma de dar noticias e información en general.

El periodismo tradicional se ha visto “modificado” ante la rapidez con la que se está desarrollando el amplísimo mundo del Internet, en donde las secuencias lineales han sido reemplazadas por un el “anti-monotonismo - la lectura no lineal.

Al referirme a ese anti-monotismo, quiero trasladarme hacia unos años atrás cuando prácticamente era imposible tener información adicional aparte de la que recibíamos.

El periodismo a cambiado, desde la perspectiva que hay una mayor entrega de información y noticias para su público. En el caso de la radio y la televisión, se han ampliado las ediciones en el transcurso del día; los periódicos no han tenido que esperar a que llegue el otro día para entregar las noticias, sus actualizaciones en las páginas web se ha convertido en la solución.

La actualización, precisamente, es uno de los principales motivos por los cuales el periodismo digital cada vez ocupa un mejor puesto como medio informativo, a ella podríamos agregar otra serie de características positivas.

Existen puntos favorables del periodismo digital, tales como: es accesible de forma casi instantánea, permite la interactividad o retroalimentación entre el comunicador y el público, y es mundial por lo que cualquiera con acceso a Internet puede leerlo.

Sin embargo, considero que el mayor punto a favor que posee el periodismo digital es la creación del hipertexto, gracias a su fundador, Theodor Nelson. Sin éste, no existiría la enriquecedora lectura no lineal, empleada para este medio.

De ahí que no me extraña cuántas más invenciones podrá tener el ser humano en un futuro…pero sí me asombraría saber cuál será la labor de los periodistas después de dichas creaciones que afectarán –positivamente o no- a nuestra profesión.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Periodismo, ¿qué nos depara el futuro?

La historia es cíclica, los acontecimientos son diferentes, evolucionan, o quizás no, pero podría decir que el periodismo es un ejemplo de ello en contraste con la situación actual del avance de las tecnologías.

Si bien los inicios de esta profesión empezó con la difusión de pequeños panfletos llenos de historias escritas a mano sobre los hechos más importantes, la misma historia parece volver a ello de una manera distinta: los blogs.

Gracias a esta herramienta, cualquiera de nosotros bien puede expresar lo que siente, cree, piensa y sabe, para exponerlo al ojo público. No es complicado, y como indica Javier Jiménez, en Weblogs: ¿Otra forma de periodismo?, asombrosamente en la actualidad existen más de 10 millones de blogs en el mundo.

Sin embargo, el periodismo surge como el sector más afectado respecto a la rapidez con la que se han difundido este tipo de páginas web, y sobre ¿cuál es el futuro que le espera?

¿Es que acaso el periodismo está por extinguirse? La interrogación surge como parte del movimiento que vemos en Internet y cómo cada vez más se rompen las barreras para tener un espacio público de opinión, el cual antes, prácticamente, sólo se podía dar por medio de los medios de comunicación.

El periodismo digital por supuesto que nos ha facilitado la vida, nos ha abierto puertas que no creíamos posibles ver, pero, es aquí cuando surge la “infoxicación” de weblogs de la que habla Jiménez.

Estamos ante un bombardeo constante de información de todo el mundo, de la cual debemos saber diferenciar entre las fuentes fiables y no-fiables, por algo se han denominado J-Blogs a aquéllos escritos solamente por periodistas o redactores aficionados.

Además, hoy día la impersonalización se ha convertido (en parte) en una protagonista de nuestra existencia, puesto que hemos llegado al punto de “conocernos” unos a otros sin haber tenido presencia física en ningún momento. Y cuando me refiero a “en parte” es porque a pesar de no conocernos físicamente, bien nos podemos reconocer por lo que opinamos en estos medios.

Creo que todos los que escribimos en estos sitios, sin importar la profesión, tenemos la tarea de trabajar y publicar información veraz, con el fin de generar mayor confianza con nuestros lectores.

El crecimiento de los portales aumenta cada vez más, por lo que parte de nuestro deber es el de mantener la calidad de nuestro trabajo como comunicadores sociales, que considero que somos los periodistas.

Debemos luchar por preservar nuestra profesión como una labor dirigida a todos, de investigación, de concientización, y sobre todo debemos mantener los medios que se han caracterizado por reconocernos. Sería una pena que, por ejemplo, en unos 20 años estemos añorando tener un periódico en nuestras manos…

viernes, 28 de septiembre de 2007

Identidades inmersas en el tiempo…y la tecnología

24 horas. 365 días…12 meses. ¡Cuán rápido transcurre el tiempo! No es raro escuchar de alguien que nos diga “los tiempos han cambiado”…y ciertamente nosotros también. Nuestras mentes son el “chip” que constantemente nos recuerdan lo que tenemos pendiente por hacer (aparte de todo lo que podemos sentir en cada segundo).

Tampoco es de extrañarse cuando nos achacan a los jóvenes por ser muy diferentes a como todo era en “aquéllas épocas”. La tecnología y nuestro apego a ella surgen como unas de las principales razones.

En mi caso, a los 21 años y como periodista que soy, puedo asegurar que la tecnología, en especial el Internet, es indispensable para nuestra diaria labor, nos facilita nuestro trabajo, nos amplía los horizontes, pero a la vez permite ser un espacio de distracción para cualquier persona.

La semana pasada leía sobre los conceptos “nativos digitales” e “inmigrantes digitales, en los que el autor explica de qué tratan. Se me hizo curiosa la terminología respecto a algo tan común, pero que quizás no nos damos cuenta de ello ni de cómo nuestra realidad es muy diferente a la de nuestros padres cuando tuvieron nuestras edades.

Al hablar de “nativos digitales”, los jóvenes somos los protagonistas de ello, puesto que hemos crecido rodeados por la cultura digital, lo que nos ha acostumbrado a pensar más rápido y a efectuar al mismo tiempo distintas tareas. En cambio, los “inmigrantes digitales” son los mayores, como nuestros padres, que comúnmente manejan la tecnología de una forma más básica que nosotros, sin las facilidades mencionadas anteriormente.

Si bien notamos que nuestras vidas poco a poco cambian y giran en torno a una rutina más demandante, he llegado a la conclusión de que a pesar de que la tecnología nos ha abierto las puertas y las mentes hacia muchas perspectivas diferentes, es importante rescatar que no debemos caer en los extremos, ni olvidar de que si no desarrollamos nuestra capacidad de análisis, de sentir y vivir, de enriquecernos como seres humanos (sin importar la edad), la tecnología no nos puede resolver todo.

Ya sea que seamos “nativos digitales” o no, todos tenemos la oportunidad de crecer a diario con nuestras propias características y talentos. Sin embargo, siendo parte de este sector, es importante emplearlo para nuestro bien, más aún en el caso de todos los comunicadores, que tenemos una responsabilidad social: informar con la veracidad. Los blog son ejemplo de ello, es una llave que nos abre la oportunidad de acercarnos e intercambiar nuestros pensamientos, ideas, opiniones y experiencias de una manera sencilla. ¡Bienvenido(a) a “Más allá de la vista”!

¿Quién soy? Fue el mes de octubre el que me vio nacer, el que rindiéndole honor a la época de invierno, había un tremendo aguacero a las 11:32 a.m., hora en que nací el día 6 en 1986.
En pocas palabras, creo mis papás no se equivocaron con mi segundo nombre, puesto que define muy bien cómo es mi personalidad en general, se dice que quien lleva el nombre de Fabiola se trata de alguien “de fuerte personalidad humana, altruista, afectuosa, sabe tomar la iniciativa, es fiel a sus sueños, muy entregada a los suyos, su espiritualidad le hace mejor persona”.

A ello le añadiría: hija única; amante de los postres, animales, la creatividad, el diseño arquitectónico, la cocina, el cine, la poesía, la música y de mi profesión como tal; soy alguien que disfruta compartir su tiempo libre con sus amigos y familia…pero sobre todo, alguien quien trata de ser feliz y hacer felices a los demás, quien prefiere ver el lado positivo de la vida.

En Más allá de la vista espero que vos y yo podamos compartir como el título mismo lo dice: ir más lejos de lo que percibimos, ser más profundos y abiertos a lo que vemos en nuestro entorno y de lo que aprendemos cada día. Es evitar la “pantalla”, es conocer el alma de cada qué o quién nos ha dejado algo de qué hablar para expresarlo por este medio…Es “abrir” los ojos ante cada una de nuestras distintas realidades.

¡Saludos!

Fabiola Domínguez Aguilar