La historia es cíclica, los acontecimientos son diferentes, evolucionan, o quizás no, pero podría decir que el periodismo es un ejemplo de ello en contraste con la situación actual del avance de las tecnologías.
Gracias a esta herramienta, cualquiera de nosotros bien puede expresar lo que siente, cree, piensa y sabe, para exponerlo al ojo público. No es complicado, y como indica Javier Jiménez, en Weblogs: ¿Otra forma de periodismo?, asombrosamente en la actualidad existen más de 10 millones de blogs en el mundo.
Sin embargo, el periodismo surge como el sector más afectado respecto a la rapidez con la que se han difundido este tipo de páginas web, y sobre ¿cuál es el futuro que le espera?
¿Es que acaso el periodismo está por extinguirse? La interrogación surge como parte del movimiento que vemos en Internet y cómo cada vez más se rompen las barreras para tener un espacio público de opinión, el cual antes, prácticamente, sólo se podía dar por medio de los medios de comunicación.
El periodismo digital por supuesto que nos ha facilitado la vida, nos ha abierto puertas que no creíamos posibles ver, pero, es aquí cuando surge la “infoxicación” de weblogs de la que habla Jiménez.
Estamos ante un bombardeo constante de información de todo el mundo, de la cual debemos saber diferenciar entre las fuentes fiables y no-fiables, por algo se han denominado J-Blogs a aquéllos escritos solamente por periodistas o redactores aficionados.
Además, hoy día la impersonalización se ha convertido (en parte) en una protagonista de nuestra existencia, puesto que hemos llegado al punto de “conocernos” unos a otros sin haber tenido presencia física en ningún momento. Y cuando me refiero a “en parte” es porque a pesar de no conocernos físicamente, bien nos podemos reconocer por lo que opinamos en estos medios.
Creo que todos los que escribimos en estos sitios, sin importar la profesión, tenemos la tarea de trabajar y publicar información veraz, con el fin de generar mayor confianza con nuestros lectores.
El crecimiento de los portales aumenta cada vez más, por lo que parte de nuestro deber es el de mantener la calidad de nuestro trabajo como comunicadores sociales, que considero que somos los periodistas.
Debemos luchar por preservar nuestra profesión como una labor dirigida a todos, de investigación, de concientización, y sobre todo debemos mantener los medios que se han caracterizado por reconocernos. Sería una pena que, por ejemplo, en unos 20 años estemos añorando tener un periódico en nuestras manos…

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